Fase de presurización: la presión de la cabina aumenta hasta el valor establecido (normalmente 2-2,5 ATA), lo que aumenta significativamente el contenido de oxígeno disuelto en los fluidos y tejidos corporales, alcanzando entre 10 y 20 veces el de la presión atmosférica.
Difusión de oxígeno mejorada: el oxígeno en alta-concentración se difunde a través de la sangre hacia áreas isquémicas e hipóxicas, inhibiendo el crecimiento bacteriano anaeróbico y promoviendo la angiogénesis y la síntesis de colágeno.
Efectos anti-inflamatorios y reparadores: la terapia con oxígeno hiperbárico puede reducir el edema tisular y acelerar la reparación de nervios, huesos y piel dañados, lo que muestra efectos significativos en afecciones crónicas como el pie diabético y la osteonecrosis inducida por radiación-.
